La facilidad de invertir "sin viajar" es una tendencia creciente. Actualmente, los procesos de preventa, firma de promesas y seguimiento de obra se realizan de forma 100% digital.
Presentar la posibilidad de gestionar la compra desde el exterior, con el respaldo de constructoras con trayectoria y el uso de herramientas tecnológicas para ver el avance del lote o la casa, reduce las barreras de distancia. Además, la posibilidad de generar ingresos pasivos a través de alquileres de corta estancia (tipo Airbnb) en una ciudad con creciente demanda turística y deportiva es un gancho financiero muy potente.